Desde RIZANDO EL RIZO os deseamos un feliz Día del Libro. Y como sabéis que vivimos rodeadas de monstruos… ¡qué mejor forma de celebrarlo que con unas lecturas de lo más monstruosas!
Deseamos que nuestros niños y niñas sigan disfrutando de la maravillosa aventura de la lectura, descubriendo historias que despierten su imaginación y les hagan soñar.
Os damos la bienvenida al tercer trimestre con ilusión renovada… y con el corazón puesto en la alegría de la Pascua. Comenzamos un tiempo lleno de vida, de luz y de esperanza, en el que recordamos que Jesús está vivo y camina a nuestro lado cada día.
En el cole, como en la vida, seguimos aprendiendo, creciendo y compartiendo, pero ahora con una mirada distinta: la de quien sabe que siempre hay motivos para la alegría, para empezar de nuevo y para dar lo mejor de uno mismo. La canción que acompaña esta entrada nos invita precisamente a eso: a vivir con entusiasmo, a dejarnos llenar por esa alegría pascual que se contagia y se comparte. Una alegría que no se guarda, sino que se canta, se celebra y se regala a los demás.
Cerramos el trimestre con una mañana muy especial bajo el lema “Los encuentros con Jesús”. Ha sido un tiempo lleno de sorpresas, trabajo en equipo y creatividad, en el que hemos seguido las huellas del Gran Maestro, que nos quiere tal y como somos y nos enseña, con su ejemplo, a amar a los demás.
Ahora es momento de hacer una pausa, aparcar los libros por unos días y disfrutar de estas fechas tan significativas. Tiempo para descansar, compartir y celebrar en familia. ¡Disfrutad muchísimo de las vacaciones! Nos vemos a la vuelta
¡Feliz Día del Padre a todos los valientes que nos cuidan cada día! Hoy celebramos que siempre tenéis tiempo para jugar, ayudarnos y hacernos reír. Sois nuestros mejores compañeros de aventuras y estamos muy orgullosos de vosotros. Un abrazo especial también al cielo, por esos padres que nos enseñaron el camino y cuyo ejemplo nos sigue acompañando cada día. ¡Os queremos!
Esta Cuaresma suena a cocina… y a corazón. Queremos proponerte algo muy sencillo: dejar que Jesús cocine nuestra vida. A veces intentamos hacerlo todo solos, pero este tiempo es una invitación a ponernos el delantal y confiarle los fogones. Cada semana añadiremos un nuevo ingrediente que dará sabor a nuestra vida: un gesto, una actitud, un pequeño cambio. Poco a poco, como en las buenas recetas, el resultado irá transformándose. Que esta canción nos acompañe en el camino y nos recuerde que, en esta Cuaresma, el mejor chef es Él.